Domus no es solo para la inmobiliaria: quien ocupa la casa tiene su propio acceso, separado del de los usuarios internos. Es la forma de que las consultas dejen de llegar por teléfono o por mensajes sueltos que después nadie encuentra.

Desde su portal, el ocupante puede:

  • Hacer un reclamo y seguir su estado paso a paso
  • Ver el historial de lo que ya reportó y cómo se resolvió
  • Recibir las comunicaciones de la inmobiliaria
  • Tener a mano los datos de su alquiler

Del lado de la inmobiliaria, cada reclamo entra con número y con un responsable asignado, así que la conversación con el dueño —o con un inquilino molesto— se sostiene con el historial y no con la memoria de quien atendió.

El portal es una PWA: se instala en el celular como una app, sin pasar por ninguna tienda.